Tras cuatro meses de debatir encendidamente sobre en qué consiste la esencia de lo francés, el primer ministro François Fillon ha dado por cerrada la primera etapa de la cuestión al anunciar una serie de medidas -catalogadas de simbólicas por algunos- encaminadas a reforzar la identidad nacional gala. Propuestas por diferentes ministros, van desde propiciar el canto de La Marsellesa en el colegio a reforzar la autoridad del maestro u obligar a firmar un contrato de deberes y derechos para los nuevos franceses.
