Hoteles del Julio, 2009

Las tristezas de Nicaragua

El nicaragüense Gustavo Ochoa, de 23 años, que llegó en 2004 a Madrid, tiene una pena. “Hay mucho desconocimiento en el exterior de lo que ocurre en mi país”, comenta. El estudiante de Psicología explica: “No hay comparación entre la vida aquí y la de Nicaragua. La gente se va no por buscar un futuro mejor, sino para buscar un futuro a secas”.